Estoy rebelde… pero es que lo necesito.
Necesito agitar el avispero.
El otro día hablaba con un amigo.
Me decía que tenía tropecientos mil seguidores…
y ni dios le abría los correos.
Y claro, estaba hasta las pelotas.
Porque escribe a diario.
Como yo.
Y me dijo que todo le vino por una oleada de suscripciones…
por regalar un libro de recetas.
Sí.
El típico ebook de Mercadona.
De esos que te descargas…
y ahí se quedan criando polvo en el móvil.
O peor.
Ni lo abres.
Pero sigues guardando recetas en Instagram…
como si eso fuese a cambiar algo.
El caso es que me lo decía cabreado.
Y yo le dije…
“tío, no te quejes.”
“esa gente no vino a leerte.”
“vino a por el regalo.”
Y ya está.
Como hace todo el mundo.
Yo también lo hice hace años.
Y tengo gente así en esta lista.
Gente que no lee.
Gente que está… pero no está.
Y eso no tiene sentido.
Ni para ti.
Ni para mí.
Así que te lo vuelvo a decir.
Voy a limpiar la lista.
De verdad.
Sin darle más vueltas.
Si estás aquí porque quieres aprender a entrenar bien…
porque estás cansada de hacer cosas y no ver cambios…
y porque quieres dejar de sentir que estás perdiendo el tiempo…
respóndeme con un:
“sigo”
Y sé que estás dentro.
Si no…
mañana empiezo a borrar.
Sin dramas.
Alberto


