¿Cuántas veces te has dicho lo de…



"Este lunes empiezo a cuidarme"?



Y a la semana siguiente… otra vez al sofá, al scroll infinito, al “ya si eso empiezo el próximo”.



Y después viene el combo:



👉 Culpa



👉 Frustración



👉 “Es que yo no sirvo para esto…”



Te entiendo.



Pero no es tu culpa.



Es que estás jugando con las cartas marcadas.



Estás intentando cambiar tus HÁBITOS…



...sin haber cambiado antes tu IDENTIDAD.



Y así no hay forma.



Si tú misma te sigues diciendo:



"Voy a intentar entrenar"



Entonces, en tu cabeza sigues siendo una mujer que NO entrena.



Una que *intenta*, pero que nunca arranca del todo.



Y el cerebro no es gilipollas. Tu mente no acepta comportamientos que contradigan lo que crees que eres.



Si tú crees que eres "la mujer que no tiene tiempo",



"la mujer que siempre lo deja para después",



"la que empieza y lo deja"...



Pues eso será tu realidad. Una y otra vez. Hasta que te canse de ti misma.



Ahora bien…



¿Qué pasaría si en lugar de decirte “quiero estar en forma”, te dices:



"Soy una mujer que se mueve"



Te lo juro: cambia todo.



Porque aunque no lo estés haciendo aún, ya te estás viendo diferente. Ya has decidido. Solo te falta actuar como lo que dices ser.



Y si te rodeas de más mujeres que ya se están moviendo, que ya han roto con esa vieja versión de sí mismas…



Entonces se vuelve fácil. Natural. Real.



No se trata de fuerza de voluntad. Se trata de elegir con quién te rodeas y qué historia te estás contando.



¿Jugamos a cambiar la historia?



Respóndeme con una frase que empiece así:



👉 "Soy una mujer que..."



Aunque hoy aún no lo sientas al 100%.



Te prometo que te respondo y te ayudo a hacerlo real.



Un abrazo fuerte (y sin excusas),



Alberto



Responder

or to participate